Dianas cerebrales para el tratamiento de la epilepsia
Un mapa detallado del pulvinar, una región profunda del cerebro, podría ayudar a los médicos a dirigir con mayor precisión las terapias de estimulación cerebral.
El pulvinar forma parte del tálamo, una estructura cerebral profunda que transmite y coordina la información procedente de la vista, el oído, el tacto y otros sentidos. Debido a su localización en las regiones profundas, los científicos han tenido oportunidades limitadas para estudiar cómo sus distintas regiones se conectan con otras redes.
Investigadores de la Clínica Mayo han elaborado un mapa detallado de esta zona que podría ayudar a los médicos a dirigir con mayor precisión las terapias de estimulación cerebral para personas con epilepsia farmacorresistente.
Los resultados, publicados en el Journal of Neuroscience, revelan que regiones cerebrales separadas por apenas unos milímetros se conectan con redes cerebrales completamente diferentes. Este descubrimiento proporciona una guía para colocar los electrodos con mayor precisión durante la estimulación cerebral profunda, un tratamiento de uso creciente para la epilepsia. Mediante su aplicación en distintas partes del pulvinar, midiendo las respuestas cerebrales, el equipo elaboró un mapa que muestra cómo esta región, en gran medida inexplorada, se comunica con el resto del cerebro.
Los resultados tienen una relevancia inmediata para la práctica clínica y se suman a las investigaciones en curso para desarrollar tratamientos personalizados. "Ya estamos utilizando los mapas del pulvinar para personalizar la localización de la estimulación cerebral profunda del pulvinar en pacientes con epilepsia farmacorresistente, al tiempo que seguimos estudiando cómo se relacionan estos mapas con los resultados a largo plazo", afirma el coautor Nick Gregg, M.D., neurólogo de Clínica Mayo.
Al estudiar a 30 personas, los investigadores descubrieron que el pulvinar no es una estructura única y uniforme. Por el contrario, contiene regiones especializadas conectadas a diferentes redes cerebrales implicadas en la visión, la memoria, el lenguaje y la atención.
Los investigadores están estudiando ahora qué regiones deben estimularse — y con qué frecuencias — para controlar mejor las crisis epilépticas, minimizando al mismo tiempo los efectos secundarios.
Fuente: Clínica Mayo