Ministerio de Salud
Se aprueba guía de práctica clínica contra el cáncer de cuello uterino
A partir de este año, todos los establecimientos de salud del país contarán con un nuevo manual para la prevención, detección y manejo adecuado de esta enfermedad.
En el Perú, cada cinco horas muere una mujer víctima de cáncer de cuello uterino o cervical, según datos brindados por el Ministerio de Salud. Asimismo, el riesgo de fallecer por este mal antes de los 75 años, es tres veces más alto en mujeres de países en desarrollo que en mujeres de países desarrollados. Por ello, el cáncer de cuello uterino es una gran amenaza para las personas de género femenino en el Perú, y es considerado un grave problema de salud pública.
Siendo ese el contexto, el Ministerio de Salud (Minsa) aprobó la guía técnica de práctica clínica para la prevención, detección y manejo adecuado del cáncer de cuello uterino, también conocido como cáncer cervical. Este manual regirá para el uso de todos los establecimientos de salud del país, según informaron voceros de dicha institución a la prensa local, con el objetivo de reducir la morbilidad, mortalidad y discapacidad de este tipo de neoplasia maligna.
Según lo explicado por los voceros del Minsa, esta nueva guía permitirá establecer las pautas necesarias sobre los criterios de diagnóstico para lesiones pre-malignas y cáncer de cuello uterino, así como exámenes auxiliares de Papanicolaou, inspecciones visuales con ácido acético, pruebas moleculares para la detección del virus del papiloma humano y colposcopia.
Vale la pena recalcar que esta importante guía de información, con respecto al cáncer cervical, busca colaborar con el personal de salud de nuestro país, para una detección temprana, atención integral, seguimiento y rehabilitación de pacientes con riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Sus síntomas, en casos avanzados, incluyen sangrado anormal y cambios en el ciclo menstrual. Pero en una primera fase, no se presentan síntomas. Por ello, es recomendable realizar pruebas en mujeres mayores de treinta años, ya que estas pueden contribuir con una detección temprana de la enfermedad, salvando la vida de las pacientes.